Ficha Técnica

PRIMERA EDICION EN ESPAÑOL DE GABRIEL COUSENS

Hay una Cura para la Diabetes

La Diabetes tipo 2 es un proceso metabólico degenerativo e inflamatorio que aparece en primer lugar por una dieta alta en azúcar y en segundo lugar por el consumo de carne, lácteos, y poca fibra, además de falta de ejercicio y obesidad. También hay un alto porcentaje de depresión previo a la aparición de la enfermedad.

Las investigaciones en el Centro De Rejuvenecimiento Tree of Life han demostrado que dentro de los 21 días, se ha podido quitar la insulina y otros medicamentos orales y obtener azúcar en sangre inferior a 100, al 45% de las diferentes variantes de diabetes tipo 2, incluyendo la tipo 2 insulino-dependiente. 29% de los diagnosticados clásicamente con la diabetes tipo I, les es posible dejar la insulina y tener un azúcar en sangre de 100 o menos después de 21 días.
De acuerdo con el CDC (Centers for Disease Control and Prevention), solo en los Estados Unidos, una cuarta parte de las personas de 60 años en adelante tienen Diabetes. Entre los años 2005 y 2007 hubo un 15% de aumento, de 21 a 24 millones de diabéticos. Hay más de 600.000 diabéticos que desarrollaran úlceras de pie cada año y 80.000 de ellos se les deberá amputar el pie o la pierna. Mas del 40% de estos amputados no llegan a vivir más allá de los 5 años de procedimiento. La Diabetes es un desastre epidemiológico que demanda nuevas ideas sobre su prevención y tratamiento.

El trabajo del Dr. Cousens en este campo es audaz y a la vez interesante. Se basa en informes de vanguardia que sustenta su teoría generada clínicamente y sus descubrimientos. En “Diabetología 2005” las investigaciones demostraron que la secreción de la insulina es detectable en algunas personas que tienen diabetes tipo I por un largo período, lo que indica una población baja de células beta sobrevivientes y/o una continua regeneración de células beta. Los mecanismos subyacentes al incremento de muertes de las células beta, que es dos veces mas que en las normales, podría involucrar tanto una autoinmunidad en curso como una toxicidad de la glucosa. Sin embargo, los puntos más importantes son:

1) Las secciones pancreáticas de 42 individuos con Diabetes tipo I y la de 14 no-diabéticos mostraron que el 88% de los individuos con Diabetes tipo I todavía tenían células beta. El número de células beta no guardaba relación con la duración de la enfermedad (un rango de 4 a 67 años).

2) El apoptosis de las células beta era el doble de frecuente en la Diabetes tipo I al igual que las personas bajo control (p< 0.001) y había un notable incremento en la fibrosis peridual (p<0.001) lo que implica una inflamación crónica durante muchos años.

Las implicancias de estas investigaciones son que la Diabetes tipo I puede ser revertida por una inhibición selectiva de la destrucción de células beta o la posibilidad de una regeneración endógena de células beta. Es interesante resaltar que Warren & Root en el Diario Estadounidense de Patología propuso la posibilidad de la regeneración de células beta con diabetes tipo I, allá por el año 1925. En “Diabetología 2006”, un informe muestra evidencia directa que la regeneración de células beta a través del mecanismo de replicación de células beta fue encontrado en un diabético tipo I de 89 años. Esto implica que existe la capacidad de una vida para inducir la replicación de células beta en humanos y en particular en este individuo de 89 años había un aumento mayor a 100 veces en la frecuencia de replicación de las células beta. Este estudio documenta directamente la regeneración de células beta por la replicación de células beta, pero no excluye la opción que existan otras fuentes de formación de nuevas células beta tal como la “neogenesis”. Sin embrago, la ausencia de cualquier aumento sutil en islotes peridual o en células positivas de insulina intradual, y un incremento de células beta mayor a 100, implica que la formación de las células beta en humanos sea probablemente por replicación de las mismas células. Esta es una noticia positiva tanto para los diabéticos tipo I y tipo II.

Investigaciones en el Instituto Baker de Investigaciones Medicas en Melbourne, Australia, informaron en el Diario de Medicina Experimental el fenómeno de la “memoria metabólica”, que explica porque, a pesar de la mejora en el control glucémico, los diabéticos frecuentemente desarrollan complicaciones debido a un pobre control glucémico previo. En la evaluación clínica de su trabajo, se demostró que las personas diabéticas continuaban desarrollando lesiones como resultado de un pobre control glucémico previo. Han interpretado estos descubrimientos como indicando que hay una memoria de un comportamiento pasado pobre actuando como principal determinante de subsecuentes complicaciones vasculares. En el escrito, los diabéticos tienen de 2 a 4 veces más ataques cardiacos y 75% de los diabéticos mueren de enfermedades cardíacas. El mecanismo por el cual la memoria de la hiperglucemia lleva a un camino de continuas complicaciones vasculares diabéticas, no ha sido probado en detalle. Sus investigaciones postulan que participan en este fenómeno las vías epigenéticas y cambios “históricos” específicos. Estas complicaciones diabéticas que en teoría son resultado de hiperglucemia crónica, son abordadas por el enfoque clínico del Dr. Cousens para la cura de la Diabetes. Este enfoque aborda específicamente cómo eliminar esta “memoria metabólica” patológica y así regenerar las células beta tanto de las personas con diabetes tipo I como tipo II. Sus investigaciones apoyan el concepto que las vías epigenéticas actúan como puente vinculando la hiperglucemia a eventos celulares moleculares que llevan a una degeneración vascular en la diabetes y a todas las otras afecciones crónicas degenerativas y de envejecimiento acelerado asociados a la Diabetes. Las investigaciones australianas postulan que los genes humanos recuerdan una exposición al azúcar por lo menos durante 2 semanas y que una dieta prolongada de azúcar puede alterar permanentemente la expresión del ADN apagando los controles genéticos que fueron diseñados para proteger al cuerpo contra la Diabetes y enfermedades del corazón. Estos pobres patrones dietarios van más allá de una comida inmediata en si misma, y tiene la habilidad de alterar la respuesta natural del cuerpo a la dieta. El profesor Sam El-Osta, del laboratorio de salud humana epigenética y enfermedad del Instituto Baker de investigaciones Medicas, postula que ahí pueden existir lesiones genéticas que pueden durar meses o años y potencialmente pasar de generación en generación.

El programa del Dr. Cousens aborda específicamente estas cuestiones con una dieta natural que corta la memoria epigenética y regenera las células beta del páncreas. Aunque los resultados de su programa se opongan abiertamente a todo lo que se enseña actualmente en la facultad de medicina, es difícil para los científicos serios ignorar las implicancias emocionantes de su enfoque de cura natural para abordar la pandemia global de la diabetes.